Sentir el mundo insensible contra la palma de mi mano, intentando arrollar todos los cimientos de una vida malograda con esfuerzos y lágrimas.
Sentir sentimientos inservibles que escapan con todos sus esfuerzos de mis dedos como el humo del cigarrillo que deleitas con esos labios que no me dejas probar.
Sentirme como el humo que acaricia tu palma intentando sentir esa caricia que has regalado a tantas antes y que no la merecían cuando yo agonizo por una.
Sentirme inútil al estar ahí cuando me necesitas y cuando no, para apoyarte y quererte sin pedir nada a cambio, por el simple hecho de sentir tu esencia contra cada parte de mi piel.
Sentir que no siento nada porque me negaste que sentías lo que yo por ti siento.
Sentir que muero cada vez que una gota se derrama al suelo, ya no identifico si es roja o es salada, solo se que todo tiene un límite y ellas también se acaban.
Sentir el aire contra mis ojos abiertos, secando las miradas cómplices que entrelazamos significando para mi todo, significando para ti nada.
Sentir dos corazones que laten juntos cada vez que te siento; que pena que uno sea el tuyo y el otro el de mis tormentos.
Sentir que me amas durante los instantes que duran nuestro abrazos, aquellos donde me llenas de tus penas y de las mías ni te enteras apenas.
Sentir lo que nadie me ha explicado, eso que te llena por dentro y la felicidad te regala; no me llena, sino me vacía y la felicidad yo nunca siento.
Sentirlo, solo una vez.
Sentir, déjame sentirlo; deja que despegue de tus labios y llegue hasta mi corazón haciendo un paso por el baúl de los recuerdos felices totalmente vacío.
Sentirte como todo en una vida cuando para mi no quiero que seas nada, solo polvo y cenizas como en lo que algún día todos nos convertiremos.
Siento, lo siento. Me lo estás reglando. Soy feliz. Mucho.
Siento decirte que espero que esto no lo sienta siempre, porque tengo miedo de perderlo.
Eso que sentí fue lívido y liviano, ligero como el humo de tu cigarrillo, al cual huelen tus camisas y tu piel, pero apasionado como solo tu podrías hacerme sentir, como contigo solo puedo vivir.
Todo empieza y todo acaba, no importa cómo sino si fue real o farsa y yo puedo jurar por encima de los muertos donde ahora lo que sentí reside, que fue real y maravilloso.
Siento, más bien, no siento que si me dieran la elección de volver a sentirlo no negaría en absoluto, mas el tiempo no es el espacio y no se puede volver atrás, como no puede ser el humo de un cigarrillo volver de nuevo a tus labios o ser atrapado en mis manos tras ser exhalado.
Como no se puede sentir un beso como el primero que das.
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